Monday, June 4, 2007

LA FIESTA DE LOS QUE PIERDEN (UEFA)

Un caos total fue Atenas con la final de la copa Uefa, italianos e ingleses disputándose la copa y la ciudad abierta a los visitantes. Hubo de todo en esos días, y el show estuvo a cargo de los hinchas de Liverpool, es decir, los ingleses, los tomadores incanzables de cervezas que hicieron felices a los dueños de bares y cafés, la cifra oficial dice que se consumieron 75 mil cervezas en un día, sería bueno averiguar las cifras clandestinas. Por otro lado también hubo infortunios para muchos, taxistas aprovechados que cobraban cifras exorbitantes para llevar a los turistas, boletas revendidas hasta en 2000 euros, y claro, el equipo que mejor jugó fue el perdedor, pero eso no les quitó los ánimos e igual salieron a tomarse, literalmente, las calles de Atenas, a celebrar, a cantar a ofrecernos a los desprevenidos una muestra de alegría aunque se haya perdido la copa. Y qué pasó con los italianos? se preguntarán. Yo me pregunto lo mismo, no los vi, bueno, vi muy pocos, tal vez decidieron festejar en otra parte, porque en Atenas no fue.





DELFÍ, LAS RUINAS DEL ORÁCULO

Delfí o Delfus como lo llaman los griegos, (por eso del acusativo en la gramática griega, que dura que es!) es un pueblo del centro de Grecia, está a unas 3 horas en bus desde Atenas y el paisaje que se ve en el camino es único... Yo iba sola, Giorgos había salido antes para una reunión de trabajo y yo, como siempre, preferí dormir y salir más tarde. Tomé el bus, bueno, en realidad me ayudaron, me senté en primera fila, saqué mi Ipod, puse mi música y de tanta emoción que tenía en mi corazón empecé a llorar sin que nadie se diera cuenta. Era una mezcla entre asombro y saudade, asombro por ver esas piedras enormes que les dicen montañas, y saudade porque gracias a la música que estaba escuchando empecé a ver en mi mente las caras que me han acompañado estos años de mi vida, lloraba porque estaba feliz de estar acá y lloraba por no poder estar en Medellín con mi familia y amigos, (los que estan fuera saben como se siente) en fin, muy pendiente yo de mi camino, que no me fuera a pasar y muy abispada preguntando en griego y claro, obvio, si pregunto en griego me responden en griego y como no contaba con mi astucia, plop!!! que me quedaba en las mismas y tenía que poner cara muy seria y de haberlo entendido todo, mejor callarme y leer las indicaciones de la carretera, pues como es un sitio turístico, seguro me daría cuenta cuando llegara. Y mi intuición no falló, mejor dicho cual intuición, mi ojo, pues cuando vi las ruinas, los buses turísticos, los "gringos" con sus cámaras supe que estaba en Delfus. Acá les dejo unas fotos que tomé de ese lugar tan especial, no se equivoca Lonely Planet al decir que la energía de Delfí se puede sentir una vez se llega, no sé si serán los oráculos, donde en la antigüedad se les consultaba todo, los templos de Apolo y de Atenas, las enormes montañas que se ven donde sea que se mire o todo junto. La armonía de Delfí es incomparable con otros lugares que he conocido en el interior de Grecia, claro sin hablar de las islas, que son tema aparte.













Templo de Apolo



Teatro



Estadio



Templo de Atena





Gimnasio



Friday, May 25, 2007

CAMINAR EN LA CIUDAD ETERNA...

Ojo! las fotos más lindas de este viaje las tomó Giorgos. Fíjense en las del Foro Romano.

Museo Ciudad del Vaticano







Capilla Sixtina


Basílica San Pedro










Castillo de San Angelo


Plaza España








Il Tempo

Plaza Venecia


Plaza Navona













Fontana de Trevi

Trestevere












El Coliseo Romano

















Vista del coliseo sin chinos.

Vista del Coliseo con chinos.


Foro romano, una ciudad en la ciudad















Río Tevere













Fachadas en Trastevere











Procesión día de la madre







Patheon


Desde el metro. vía al aeropuerto









Saturday, May 19, 2007

LOS GRIEGOS Y EL BASKET

Estas fotos las tomé una noche de domingo después de ver un partido completo de basket ball, y aunque ganó el equipo que yo no seguiría nunca, sólo por sus colores, verde y blanco, salí a ver como celebran las victorias deportivas en Atenas. Esta fue la final de la Eurocopa y la disputaron los rusos, el nombre del equipo no lo recuerdo ya, y los griegos, Parathinaikos. Seguro que este nombre lo reconocen los que saben de fútbol.

Tengo que confesar que tuve un poco de miedo al salir, pues acá como en Colombia y tal vez en el mundo, los hinchas son un poco bárbaros (para no decir otra palabra), y como ni siquiera había imaginado que terminaría mi día en un bar viendo un partido de basket, ese domingo me vestí de rojo, gran error, eso es como ser hincha del DIM y en pleno clásico entrar a visitar los del SUR... estupidez!! gracias a no sé qué, no me pasó nada y pude tomar algunas fotos que ahora comparto con ustedes.

Sobra decir que ver una final de basket en Grecia es como ver una final de Fútbol en Colombia, calles vacías, gritos en los sitios donde hay televisor, mujeres abandonadas, hombres embuidos en las pantallas y al final, si el ganador es el griego, mejor quedarse en casa y evitar los pitos, los gritos, el bandalismo, las botellas rotas y lo peor, según sea el ganador, mejor no usar ningún color que pueda ofender al equipo que está celebrando, más sabio guardar los carros y las motos. Y OJO! si por razones de vida o muerte hay que ir a la calle, no dar papaya, si gana Parathinaikos y eres de Panionios, saldrás sano y salvo sólo si no lo dejas saber, grita con la hinchada "viva Parathinaikos".






Tuesday, May 1, 2007

LOS 144

El pasado fin de semana estuvimos de paseo en Lavrio, dos razones nos llevaron allí, una, conocer una ciudad que fue altamente industrial hace mucho tiempo; dos, y la más importante para mí, encontrar unos inmigrantes que dos días antes los habían hallado en altamar, pues su barco, viejo y destartalado, les había fallado, dejándolos a la deriva después de dos días de viaje desde Turkia. Por fortuna, éste se dañó cerca a una isla, cerca a Lavrio y los descubrieron pronto, porque sino, a lo peor ni se sabría de ellos. Pero mejor fue que los descubrieran un día en que allí estaba de misión Acnur, si no quién sabe como hubiera actuado la policía, ahora por lo menos les tomaron su petición de asilo.

Cuando llegamos a Lavrio, después de una hora larga de camino, lo primero que hicimos fue buscar a las autoridades con las que Giorgos debía encontrarse para ver cómo estaba la situación, claro, yo no podía entrar, no podía verlos, eso era un asunto oficial, no un espectáculo o una clase sobre inmigración, me quedé en frente, esperando. El lugar es un puesto de recepción de inmigrantes, la mayoría son Kurdos, por lo menos los que vi, eso me dijeron; todos hombres, ni una mujer, aunque seguro que las hay, todos en la puerta, hablando, mirando con desconfianza, sin hacer nada más que esperar a que les definan su situación, porque han solicitado asilo; ya saben, los kurdos no tienen tierra, los persiguen los unos y los otros, así que mejor para ellos arriesgar su vida y buscar otro lugar en el mundo que los acepte sin perseguirlos... para mí era como ver algo nuevo, pero a la vez conocido, no sé por qué, pero con esa escena recordé las casas donde tienen (o tenían) a los reinsertados, esa imagen seguro la han visto, pues eso fue lo que vi, aunque éstos, los de Lavrio, no han matado, ni han hecho lo que hicieron los de Medellín.

Cada vez, estaba más curiosa por saber cómo fue, quería saberlo todo, bombardeé a Giorgos con mi preguntadera hasta que por fin me dio cada detalle, por lo menos lo que podía: 144 personas, 4 de ellas hacían parte del equipo de traficantes (saben, los que cobran por sacar a la gente), el resto eran los que habían pagado por llegar a Europa, exactamente a Italia, buscando una "vida mejor"; no sé muy bien cuánto pagaron los de este barco, pero el precio que paga cada hombre, mujer o infante por salir de manera ilegal está entre los 3 y 5 mil dólares, y siempre puede ser más, este dinero, la mayoría de las veces, son los ahorros de toda una vida de una familia completa que sueña con que su hijo salga en busca de la buena suerte... Entre los 140 restantes, 16 eran turkos, el resto Irakies; había 13 mujeres y 15 niños (me alegra saber que por lo menos acá a los menores de 18 se les sigue contemplando como niños y como tal se les trata y se les aplica la ley, es decir que les dan prioridad, eso es muy importante).

Bueno, en realidad lo que conseguí de información sólo fueron datos, me hubiera gustado verlos, hablarles, pero me pregunto para qué? por curiosidad? por morbo? por qué me mueve tanto este tema? Yo lo sé, me mueve porque me inquieta saber cómo viven? qué piensan? por qué aunque saben que pueden morir, ser deportados, ser maltratados o rechazados, siguen con la idea de salir de sus tierras a otras extrañas y tal vez más agresivas? Por qué ahorran? por qué le entregan su vida a los traficantes que sólo piensan en sacar provecho de la situación? por qué occidente, una tierra tan xenofóbica, tan ensimismada, se ha convertido en objeto de deseo? No sé, la situación que se vive en este lado de la tierra, es tan trágica como la que se vive al lado de allá, de la mía, de esa ustedes ahora saben más que yo. Son muchas cosas rondando en mi cabeza.

El precio es la vida misma

Después de mis múltiples preguntas ingenuas unas, absurdas otras, y todas sin respuesta, Giorgos llevó a ver el barco y ahí la cosa fue peor, no podía imaginar como era posible que en ese barco de mierda viajaran 144 personas, di gracias al universo porque no les pasó nada, pensé que tuvieron suerte de no hundirse y deseé y deseo que su situación se resuelva y que no los deporten, porque una vez en Turkia, mejor no decir que puede pasar. Por qué? se preguntaran ustedes, esa respuesta no la tengo, por más que me expliquen que pasa más allá de Turkia mi cabeza no lo puede razonar, es algo así como tratar de entender por qué en Colombia los paras matan a la gente de la forma que lo hacen, eso no cabe en mi cabeza.

Una vez superado el desconcierto me senté a que me leyeran la prensa, y claro como siempre, 13 somalies que viajaban como ilegales en una barca y trataban de alcanzar tierra griega, fueron tirados al mar por los traficantes cuando estos se vieron en peligro de ser interceptados, esto es muy común que suceda, la gente muere ahogada porque sin piedad los tiran al mar aunque no sepan nadar, en este caso murieron 3 personas, dos niños, uno de 15 años y otro de 18 meses y un adulto, el precio acá fue mucho más que 5 mil dólares, el precio fue la vida, y como diría Jota esos ahorritos se perdieron.

PD: de la tragedia hay que reirse, eso lo aprendí con Jota y con Giorgos. Así que los que prefieren la seriedad frente al dolor, cúlpenlos a ellos (G y J) por mi ironía.



Wednesday, April 11, 2007

SEMANA SANTA EN PILIO O FIN DE AÑO EN COLOMBIA

Cuando Giorgos me decía que la pascua para los ortodoxos era más importante que el fin de año para los católicos, no le creía, me parecía exagerado que una semana santa tuviera mayor éxito que un inicio de año… estaba loco Giorgos, o tal vez no él, los ortodoxos; qué pasaba con la fiesta, cómo que se le presta más atención a un asunto tan "trágico"

En fin, que se acerca la semana santa y que empiezo a ver montones de conejos y huevos y velas y esto y lo otro, y la gente preparándose, y que los padrinos deben comprar regalos para sus ahijados, y que hay que ir a comer con la familia, que dos semanas de vacaciones para los que estudiamos, una semana para los que trabajan, que parecía diciembre pero con otros colores.

Yo ya estaba advertida, Atenas se vaciaría y yo sería una de esas viajeras que se iría a pasar la pasión, muerte y resurrección de cristo a un pueblo, muy bien por mí, a conocer, me dije y así el jueves salimos a Volos, una región que bordea el mar, nuestro destino final sería Pilios, un pueblo encumbrado en una hermosa montaña donde además de ver miles de verdes, ves el mar al fondo. Dicen que es una de las montañas más hermosas de Grecia porque combina infinidad de paisajes y por lo cristalino de su agua, 5 horas de viaje, mar, árboles, la certeza de que la primavera llegó, trancón, música, chistes, historias y risa en ese largo trayecto.


Llegando a Volos
Al hacer nuestra primera estación me encontré con un lugar apacible, muy apacible para mi gusto, pero hermoso, el mar a mis pies, la luna semillena, una fresca comida de mar, una buena compañía, ahí reafirmé que éste sería un buen paseo y que la muerte de Jesús sería mi excusa perfecta para ver cómo es que era eso de la pascua para los griegos. Me moría de la curiosidad. Pasamos a visitar la familia de Kalliroy, la mamá de la mejor amiguita de Iro. Allí, mientras las niñas jugaban, nosotros, los grandes, tomábamos café griego y pasamos la tarde hablando en grecoespaninglish, nadie se entendía, pero pretendíamos que sí.
Aghielos, visita a la familia de Kalliroy



De ahí, además de la dulzura de esta familia me quedó en la cabeza la imagen del papá, un señor de unos 80 años, inmigrante búlgaro, con una vitalidad excepcional, que nos mostró los libros que había publicado, sus pinturas y su pequeño museo, mientras los demás se miraban entre sí con una sensación de impotencia e incomodidad por todo lo que hablaba el abuelo, yo no entendía y nunca he entendido, porque cuando un anciano habla, los demás sufren, es como si ellos, que tienen todos los años encima, no tuvieran nada importante que contar.
El museo de don Giorgos Dionisius, papá de Kalliroy
Esa tarde salí mareada no sé si por el café, por todo el dulce y la dulzura que me ofrecieron, por la combinación de tres lenguas, o por todo a la vez. Y de nuevo a emprender el viaje hacia Pilios. Así como de pascua, no vi mucho allí, sólo oía las insoportables campanas anunciando el duelo. Pero cómo! ya se murió? sin apenas son las 11 a.m. en Colombia se muere a las 3. Estos ortodoxos sin son adelantados!!

Kalliroy y su familia (izquierda - mamá de Marina amiguita de Iro)


Historia de los inmigrantes (trabajo hecho por el papá de Kalliroy)

Camino a Pilio


Volos a lo lejos

Estación del tren (que ya no existe)


Ya empezamos a ver a Pilio




Y nada de la pascua, aunque estábamos en ella, yo no podía verla, tal vez por no ser seguidora de estas cosas, tal vez eso lo ven los que creen, no sé, pero la única referencia que tenía, además de todo el movimiento comercial, era los huevos rojos, esos huevos rojos que me tuvieron preocupada toda la semana anterior al viaje, pues imagínense que los pintan, de rojo, obvio, y el día de la resurrección los quiebran, hacen competencia de quien quiebra todos con su huevo sin que éste se quiebre. Vaya tradición, yo ya me imaginaba toda untada de yema, no quería que ese día llegara, yo pensaba que eso iba a ser como cuando cumplí 14 años, que me quebraron 14 huevos en la cabeza… hubiera preferido que la tradición fuera echarse harina, porque el huevo huele muy maluco y ese olor se queda impregnado mucho rato después de bañarse…
… El asunto es que nadie me explicó que los huevos los hervían antes de pintarlos, que los quebraban en un juego de puntas y que después los comían. Nada de locuras, nada de quebradas en la cabeza, no, y eso me tocó descubrirlo justo en el momento de la cena de resurrección, después de una larga misa, (la cual aguanté 5 minutos, el tiempo que duró mi inspección para ver como era que rezaban los ortodoxos y ver también, los atuendos tenebrosos de las monjas, vestidas todas de negro, y con unas caras que dan miedo de lo pálidas que son - y se creen santas por eso - pobrecitas…) *
Procesión de la muerte de cristo
nos sentamos en la mesa y empezamos a comer como cerdos, pues como por eso de las fiestas religiosas habían hecho ayuno, estaban todos muertos de hambre, y ahora sí que empecé a ver la fiesta de verdad, yo aunque no hice ayuno, por solidaridad comí al ritmo de todos, y claro esos kilos de más que cogí en diciembre y que apenas estaba logrando bajarlos, volvieron y un poco más. Carne va, carne viene, huevos quebrados por todas partes, y la infaltable sopa de cordero, que los griegos llaman majiritza y se hace con la barriga de este animal. Al principio tuve mis reservas, pero después no quise parar, es como mondongo pero mejor.
Ahora en "nuestra" casa
Una caminidita por Pilio y sus manzanos



La resurrección, día de vino y comida!!

Al día siguiente la fiesta seguía, me dijeron dizque este día ya no era de comida, sino de vino. Falso. Comí igual o tal vez más, claro, también tomé mucho vino, como no probar los vinos caseros hechos en Pilio; bailé, y yo que pensaba que los latinos bailábamos enredado, no pude coger un solo paso; comí más, hasta que en la noche, caí muerta de cansancio y con ganas de regresar a Atenas. Al otro día regresamos y el pueblo ni se enteró pues la fiesta continuaba para ellos.



por culpa de cristo, aumenté como 3 kilos, que forma de comer!!!

Un paseo antes de la otra fiesta





La otra fiesta, la popular, la que me gusta!!


El baile tradicional... muy difícil!


Otro paseito por los pueblos cercanos antes de regresar a Atenas














El regreso



Monumento a Leonidas!!! vieron 300, la peli?? Igual no se han perdido mucho

Ah!!! Casi lo olvido, después de la resurrección todos se dicen Jroña pola, es como decir feliz año, pero en diciembre!
*espero no haber herido la suceptibilidad de los creyentes, no lo hice con este fin, lo juro.

Wednesday, April 4, 2007

CUMPLEAÑOS GIORGAKI

Festejando los 25 de Giorgos... tres días en las mismas

Lunes 26 de marzo, sólo nosotros.




Martes 27 de marzo, día real del cumpleaños, sólo con su mamá


Quién dice que ella no es su mamá?

Domingo 1 de abril 07. con los amigos... de Grecia.


Sólo falta celebrarlo con los amigos de Colombia!!!